miércoles, 14 de abril de 2010

"Calcutta" de Louis Malle (1969).






Louis Malle no es un mal cineasta, teniendo Elevator to the Gallows y Atlantic City de referencia, no se le puede clasificar como tal. Entonces, ¿qué fue lo que ocasionó que Calcutta resultara un trabajo sin relevancia? Malle estuvo en India seis meses y juntó cuarenta horas de material. La estructura del documental la va generando el dinamismo de la cultura india, la variedad de temas y lugares para no cansar al espectador. Claro que hay imágenes que pueden resultar impresionantes, es Calcutta, la capital del estado bengalí donde una gran parte de la población vive en condiciones infrahumanas. Pero, ¿y después? A olvidar, porque Malle no construyó significados duraderos en su audiencia, sólo la cada vez más caduca presentación de situaciones sociales exóticas de pobreza y sufrimiento.

¿Cuál es el problema con Calcutta?

"It was completely improvised. We were sort of witnesses, but we never pretended we were part of it or even understood it."

La cita es tomada de una entrevista (http://rogerebert.suntimes.com/apps/pbcs.dll/article?AID=/19720213/PEOPLE/202130301). En el documental eso mismo se menciona al principio. Creo que como documentalista, la curiosidad por conocer (tal cual personifican Flaherty o Rouch) es importantísima. Sin embargo, también lo es la humildad de reconocer los alcances del propio conocimiento y de la mirada limitada y personal que no puede englobar la realidad como verdad por sí misma. Ahora, el siguiente paso, es la coherencia. Si un cineasta acepta esa mirada, debe hacer lo propio en la construcción de su obra: reforzar que esa mirada sea individual, aceptar su falta de conocimiento pero darle al espectador algo a cambio. Es aún más difícil porque exige un descubrimiento de espíritu muy importante, exponer la vulnerabilidad que se tiene frente al medio retratado. Y Malle, bueno, creo que eso no le intereso mucho. Más bien, fue ingenuo, India lo abrumó, él se quiso esconder tras una cámara que mantiene su distancia y no hizo una labor crítica consigo mismo. Una referencia es Dennis O'Rourke, por ejemplo, en Cannibal Tours se retrata a sí mismo críticamente como un depredador de imagenes como sus sujetos retratados, asume su posición.

Malle utiliza telefotos que no le presentan dificultades para obtener acercamientos sin la necesidad de tener que ensuciarse las manos. Hace montaje dentro de la toma, relacionando en varias secuencias el entorno con los personajes retratados como explicando "éstas son las personas a las que les toca vivir así". Una imagen de lodo y basura paneada hacia el rostro de una niña pequeña. Malle utiliza la improvisación, que no es un recurso despreciable, pero definitivamente le falta estrategia. Le falta colocar su cámara en donde la situación lo amerite, en los interiores, en contrapicada, cerca. Malle retrata niños y adultos por igual desde arriba, posiblemente no en una mala intención, pero sí en un afán práctico que ocasiona su falta de planeación.

Malle regresó a Francia a editar su film en 1968 y lo presentó en un acto de solidaridad con los movimientos sociales que se consolidaban en ese año. Creo que a pesar de que dificilmente Calcutta logra pasar la prueba del tiempo (hoy lo vemos como superficial y naive), hay que aceptar la importancia que un trabajo de esta índole pudo tener en su momento. Malle presentó en la BBC una serie de varios capítulos con el mismo concepto de éste documental y la comunidad India de Gran Bretaña presentó cartas de protesta a la televisora que atrayeron la reprobación del gobierno de India. A la par, en un momento sin el acceso inmediato y global de hoy para observar situaciones en otras partes del mundo, todas las voces de información sirven.

Es mejor que haya existido Calcutta, con sus limitaciones, a que no haya existido.

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